La pasarela que se encoge: ¿por qué Orihuela Costa merece algo mejor?



La futura pasarela ciclopeatonal sobre la AP‑7, anunciada como una infraestructura moderna para unir la costa con el interior, ha sufrido un cambio que ha sorprendido —y preocupado— a muchos vecinos: su anchura pasará de los 4,43 metros previstos a tan solo 3 metros. El Ayuntamiento lo presenta como un ajuste técnico, pero la realidad es que esta reducción tiene consecuencias directas en la seguridad, la accesibilidad y la calidad de la infraestructura.

Y lo más llamativo es que no se explica por qué se recorta, ni qué criterios se han seguido para justificarlo.

🚶‍♀️🚴‍♂️ ¿Qué significa realmente pasar de 4,43 m a 3 m?
A primera vista, puede parecer un detalle menor. Pero en una pasarela donde convivirán peatones y ciclistas, la anchura lo es todo. No es un capricho: es una cuestión de seguridad, de accesibilidad y de futuro.

Según las guías técnicas del Ministerio de Transportes, una vía ciclista bidireccional necesita entre 2,5 y 3 metros. Y un itinerario peatonal accesible requiere al menos 1,8 metros para permitir el cruce cómodo de dos personas, incluidas sillas de ruedas.

Cuando ambos usos se mezclan —como ocurrirá en esta pasarela—, la recomendación habitual en España es clara:

Mínimo aceptable: 3 metros.

Adecuado: 3,5–4 metros.

Ideal: 4–5 metros.

Es decir: los 4,43 metros iniciales estaban en el rango óptimo.
Los 3 metros actuales están en el mínimo de lo mínimo.

⚠️ ¿Qué problemas genera una pasarela de solo 3 metros?
Conflictos entre peatones y ciclistas, especialmente en horas punta.

Imposibilidad de adelantar con seguridad.

Dificultad para que dos sillas de ruedas o carritos se crucen si hay ciclistas circulando.

Menor capacidad futura, justo cuando la movilidad sostenible está creciendo.

Peor experiencia de uso, lo que desincentiva caminar o ir en bici.

En resumen: una pasarela más estrecha no solo es menos cómoda, sino que puede ser menos segura.

🏗️ ¿Por qué se recorta? El Ayuntamiento no lo aclara.
El proyecto original contemplaba una pasarela amplia, moderna y adaptada a las necesidades reales de peatones y ciclistas. Ahora, sin una explicación técnica detallada, se reduce a un ancho que apenas cumple los mínimos.

La ciudadanía tiene derecho a saber:

¿Se ha hecho para abaratar costes?

¿Se ha modificado el proyecto sin un estudio de impacto en la seguridad?

¿Se ha consultado a técnicos en movilidad?

¿Por qué se anuncia como una mejora cuando supone un recorte funcional evidente?

Cuando una infraestructura pública se financia con dinero de todos, la transparencia no es opcional.

🌍 Orihuela Costa merece infraestructuras del siglo XXI, no soluciones de mínimos
La ciudad de Orihuela Costa es una de las zonas con mayor crecimiento poblacional y turístico de la provincia. Una pasarela ciclopeatonal no es un adorno: es una pieza clave para conectar barrios, reducir tráfico, fomentar la movilidad sostenible y mejorar la calidad de vida.

Reducir su anchura es reducir su utilidad, reducir su seguridad y reducir su futuro.

🧭 Lo que está en juego.
No se trata solo de una pasarela. Se trata de un modelo de ciudad.
De si queremos infraestructuras pensadas para durar décadas o proyectos recortados que se quedan viejos antes de inaugurarse.

La ciudadanía de Orihuela merece explicaciones claras y decisiones responsables.
Y merece una pasarela que esté a la altura de lo que se prometió.

1 comentario en “La pasarela que se encoge: ¿por qué Orihuela Costa merece algo mejor?”

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